

La Central de Trabajadores de la Argentina (CTA) emitió un enérgico repudio ante el atentado sufrido por la científica María Belén Almejún, docente e investigadora del Conicet y doctora en Ciencias Biológicas. El ataque ocurrió en su hogar, luego de que sus datos personales fueran difundidos en redes sociales por militantes libertarios. La CTA expresó su firme rechazo a este tipo de actos intimidatorios y subrayó que no se deben naturalizar acciones de violencia de esta magnitud.
El ataque se produjo tras las denuncias de Almejún sobre el desfinanciamiento del Conicet y las condiciones precarias que enfrentan docentes e investigadores, las cuales expuso públicamente en un evento ante adherentes al oficialismo en la Facultad de Ciencias Exactas de la UBA. En ese contexto, militantes vinculados a movimientos libertarios difundieron su información personal, lo que derivó en el violento episodio.
En la madrugada del 20 al 21 de marzo, un individuo ingresó a la propiedad de Almejún con el rostro cubierto, y sustrajo un tramo de cañería, lo que causó daños importantes en el sistema de distribución de agua de la vivienda. Este ataque parece ser un claro mensaje intimidatorio dirigido a la investigadora.
Desde la CTA, se señalaron las graves implicancias de este tipo de hechos en un contexto político caracterizado por la creciente violencia y discursos de odio promovidos desde sectores oficialistas. En su comunicado, la central sindical enfatizó que no se puede permitir que actos como este sean utilizados como un mecanismo de disciplinamiento o amedrentamiento hacia quienes se oponen a las políticas del gobierno de Javier Milei.
Además, la CTA expresó su total solidaridad con Belén Almejún y su familia, y exigió una investigación exhaustiva para esclarecer el hecho y llevar a los responsables ante la justicia. "No permitiremos que se normalicen estas prácticas violentas en nuestra sociedad", concluyó el comunicado de la organización.